Los pólipos uterinos, también llamados pólipos endometriales, son pequeñas formaciones blandas en el revestimiento interno del útero. Se originan en el endometrio y pueden tener un tamaño que va desde una semilla de sésamo hasta una pelota de golf. Puede tener un pólipo o varios.
La mayoría de los pólipos uterinos no son cancerosos. Muchas mujeres no presentan síntomas y algunas no necesitan tratamiento. Los médicos disponen de varias formas de detectarlos y extirparlos.
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Causas de los pólipos uterinos
Los expertos no saben exactamente por qué se desarrollan los pólipos uterinos. Los cambios en los niveles hormonales pueden influir. Los niveles de estrógeno suben y bajan cada mes, lo que hace que el endometrio se engrose y luego se desprenda durante la menstruación. Los pólipos se forman cuando el revestimiento crece en exceso.
Algunos factores pueden aumentar el riesgo de pólipos uterinos. La edad es uno de ellos: son más frecuentes en mujeres de 40 o 50 años y mayores, posiblemente debido a los cambios en los niveles de estrógeno alrededor de la menopausia.
Otros factores de riesgo incluyen:
Obesidad
Presión arterial alta
El medicamento contra el cáncer de mama tamoxifeno
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Síntomas de los pólipos uterinos
Es posible que no tenga síntomas si el pólipo es pequeño o si solo hay uno. Consulte a un médico si nota:
Periodos irregulares, con fechas, duración o flujo impredecibles
Sangrado menstrual abundante
Sangrado o manchado entre periodos
Sangrado vaginal después de la menopausia
Infertilidad
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Complicaciones de los pólipos uterinos
La mayoría de los pólipos uterinos no son cancerosos, pero algunos pueden volverse cancerosos, especialmente después de la menopausia. Los pólipos también pueden afectar la fertilidad al impedir que un óvulo fecundado se adhiera al interior del útero o al bloquear las trompas de Falopio o el cuello uterino, lo que puede causar infertilidad o aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
Algunos estudios han descubierto que extirpar los pólipos puede ayudar a las mujeres a quedar embarazadas, pero no es eficaz para todas.
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Diagnóstico de los pólipos uterinos
Un médico puede comprobar si hay pólipos examinando el interior del útero. Si encuentra uno, puede extirparlo durante el mismo procedimiento.
Antes de la exploración, es posible que necesite antibióticos, analgésicos o medicamentos para dilatar el cuello uterino.
Los métodos diagnósticos incluyen:
Ecografía transvaginal: el médico introduce una sonda delgada en la vagina y utiliza ondas sonoras para crear imágenes del interior del útero.
Sonohisterografía o histerosalpingografía: durante una ecografía transvaginal, el médico introduce un tubo delgado por la vagina e inyecta una solución salina en el útero para expandirlo y obtener una imagen ecográfica más clara.
Histeroscopia: el médico pasa por la vagina y el cuello uterino hasta el útero un instrumento delgado, flexible y con luz, llamado histeroscopio, para examinar el tejido endometrial. Si encuentra un pólipo, puede extirparlo con un instrumento durante el mismo procedimiento.
Biopsia endometrial: el médico utiliza un instrumento de plástico blando para tomar una muestra de tejido (biopsia) del endometrio y la envía a un laboratorio para detectar células cancerosas.
Dilatación y legrado: en un quirófano, el médico utiliza un instrumento metálico con un pequeño lazo en un extremo, llamado cureta, para recoger una muestra de un pólipo o del tejido endometrial y analizarla. También puede utilizarse para extirpar pólipos.
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Tratamiento de los pólipos uterinos
Según sus circunstancias, el médico puede recomendar:
Observación: si no tiene síntomas y el pólipo no es canceroso, puede no ser necesario tratarlo y podría desaparecer por sí solo. Si está en la posmenopausia o presenta riesgo de cáncer uterino, el médico recomendará extirparlo.
Medicamentos: los progestágenos y los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina pueden ayudar a regular los niveles hormonales, reducir el tamaño de los pólipos y aliviar los síntomas, pero estos pueden reaparecer después de suspender el tratamiento.
Cirugía: los médicos suelen poder extirpar un pólipo cuando lo diagnostican, por ejemplo, durante una histeroscopia o una dilatación y legrado. Si el pólipo contiene células cancerosas, puede ser necesaria una histerectomía total (extirpación de todo el útero).
6
Pólipos uterinos frente a fibromas uterinos
Los pólipos y los fibromas son similares, pero presentan algunas diferencias. Los fibromas uterinos son crecimientos excesivos de músculo en la pared uterina, no de tejido endometrial. Al igual que los pólipos, los fibromas pueden causar sangrado abundante, pero también pueden provocar dolor, estreñimiento y dificultad para orinar.
Las mismas exploraciones pueden detectar fibromas y pólipos. El médico recomendará el tratamiento más adecuado según sus circunstancias.
Prevención de los pólipos uterinos
No existe una forma comprobada de prevenir los pólipos uterinos. Perder el exceso de peso puede ayudar a reducir el riesgo.
Los pólipos pueden reaparecer, por lo que es importante realizar controles periódicos si ha recibido tratamiento anteriormente.
Fuente del artículo
Recopilado en línea
Autor LinkedIVF TeamPublicado 2024-06-17
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Conocimientos | ¿Qué son los pólipos uterinos?
Información | ¿Qué son los pólipos uterinos?
Los pólipos uterinos, también llamados pólipos endometriales, son pequeñas formaciones blandas en el revestimiento interno del útero. Se originan en el endometrio y pueden tener un tamaño que va desde una semilla de sésamo hasta una pelota de golf. Puede tener un pólipo o varios.
La mayoría de los pólipos uterinos no son cancerosos. Muchas mujeres no presentan síntomas y algunas no necesitan tratamiento. Los médicos disponen de varias formas de detectarlos y extirparlos.
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Causas de los pólipos uterinos
Los expertos no saben exactamente por qué se desarrollan los pólipos uterinos. Los cambios en los niveles hormonales pueden influir. Los niveles de estrógeno suben y bajan cada mes, lo que hace que el endometrio se engrose y luego se desprenda durante la menstruación. Los pólipos se forman cuando el revestimiento crece en exceso.
Algunos factores pueden aumentar el riesgo de pólipos uterinos. La edad es uno de ellos: son más frecuentes en mujeres de 40 o 50 años y mayores, posiblemente debido a los cambios en los niveles de estrógeno alrededor de la menopausia.
Otros factores de riesgo incluyen:
Obesidad
Presión arterial alta
El medicamento contra el cáncer de mama tamoxifeno
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Síntomas de los pólipos uterinos
Es posible que no tenga síntomas si el pólipo es pequeño o si solo hay uno. Consulte a un médico si nota:
Periodos irregulares, con fechas, duración o flujo impredecibles
Sangrado menstrual abundante
Sangrado o manchado entre periodos
Sangrado vaginal después de la menopausia
Infertilidad
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Complicaciones de los pólipos uterinos
La mayoría de los pólipos uterinos no son cancerosos, pero algunos pueden volverse cancerosos, especialmente después de la menopausia. Los pólipos también pueden afectar la fertilidad al impedir que un óvulo fecundado se adhiera al interior del útero o al bloquear las trompas de Falopio o el cuello uterino, lo que puede causar infertilidad o aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
Algunos estudios han descubierto que extirpar los pólipos puede ayudar a las mujeres a quedar embarazadas, pero no es eficaz para todas.
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Diagnóstico de los pólipos uterinos
Un médico puede comprobar si hay pólipos examinando el interior del útero. Si encuentra uno, puede extirparlo durante el mismo procedimiento.
Antes de la exploración, es posible que necesite antibióticos, analgésicos o medicamentos para dilatar el cuello uterino.
Los métodos diagnósticos incluyen:
Ecografía transvaginal: el médico introduce una sonda delgada en la vagina y utiliza ondas sonoras para crear imágenes del interior del útero.
Sonohisterografía o histerosalpingografía: durante una ecografía transvaginal, el médico introduce un tubo delgado por la vagina e inyecta una solución salina en el útero para expandirlo y obtener una imagen ecográfica más clara.
Histeroscopia: el médico pasa por la vagina y el cuello uterino hasta el útero un instrumento delgado, flexible y con luz, llamado histeroscopio, para examinar el tejido endometrial. Si encuentra un pólipo, puede extirparlo con un instrumento durante el mismo procedimiento.
Biopsia endometrial: el médico utiliza un instrumento de plástico blando para tomar una muestra de tejido (biopsia) del endometrio y la envía a un laboratorio para detectar células cancerosas.
Dilatación y legrado: en un quirófano, el médico utiliza un instrumento metálico con un pequeño lazo en un extremo, llamado cureta, para recoger una muestra de un pólipo o del tejido endometrial y analizarla. También puede utilizarse para extirpar pólipos.
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Tratamiento de los pólipos uterinos
Según sus circunstancias, el médico puede recomendar:
Observación: si no tiene síntomas y el pólipo no es canceroso, puede no ser necesario tratarlo y podría desaparecer por sí solo. Si está en la posmenopausia o presenta riesgo de cáncer uterino, el médico recomendará extirparlo.
Medicamentos: los progestágenos y los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina pueden ayudar a regular los niveles hormonales, reducir el tamaño de los pólipos y aliviar los síntomas, pero estos pueden reaparecer después de suspender el tratamiento.
Cirugía: los médicos suelen poder extirpar un pólipo cuando lo diagnostican, por ejemplo, durante una histeroscopia o una dilatación y legrado. Si el pólipo contiene células cancerosas, puede ser necesaria una histerectomía total (extirpación de todo el útero).
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Pólipos uterinos frente a fibromas uterinos
Los pólipos y los fibromas son similares, pero presentan algunas diferencias. Los fibromas uterinos son crecimientos excesivos de músculo en la pared uterina, no de tejido endometrial. Al igual que los pólipos, los fibromas pueden causar sangrado abundante, pero también pueden provocar dolor, estreñimiento y dificultad para orinar.
Las mismas exploraciones pueden detectar fibromas y pólipos. El médico recomendará el tratamiento más adecuado según sus circunstancias.
Prevención de los pólipos uterinos
No existe una forma comprobada de prevenir los pólipos uterinos. Perder el exceso de peso puede ayudar a reducir el riesgo.
Los pólipos pueden reaparecer, por lo que es importante realizar controles periódicos si ha recibido tratamiento anteriormente.
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