Guía | Opioides para el dolor del parto: ¿son una opción segura?
Las investigaciones y las guías clínicas indican que los opioides pueden aliviar eficazmente el dolor durante la primera fase del parto. Aunque pueden reducirlo de forma significativa, su uso conlleva riesgos. Las futuras madres deben sopesar los beneficios y los riesgos al preparar su plan de parto y hablar con su profesional sobre el método de control del dolor más adecuado.
¿Qué son los opioides?
Los opioides son medicamentos narcóticos analgésicos que suelen administrarse por vía oral o intravenosa. Se unen a las células nerviosas y bloquean las señales de dolor para que no lleguen al cerebro. También pueden favorecer la liberación de endorfinas y una sensación de relajación.
Los opioides se clasifican en naturales, semisintéticos o totalmente sintéticos. Algunos ejemplos comunes son la morfina, la metadona y el fentanilo, que suelen utilizarse para aliviar el dolor durante la primera fase del parto.
Beneficios y riesgos
Beneficios:
Alivio rápido: los opioides pueden reducir el dolor en cuestión de minutos, especialmente durante las contracciones intensas de la primera fase del parto.
Efectos prolongados: el alivio del dolor suele durar varias horas después de una dosis.
Relajación: los opioides pueden ayudar a la madre a descansar antes del parto activo sin reducir la fuerza muscular ni la capacidad de empujar.
Riesgos:
Somnolencia: los opioides pueden causar sueño, lo que puede ser beneficioso para algunas personas, pero reducir el estado de alerta.
Náuseas y mareo: algunas mujeres tienen náuseas o mareo después de recibir opioides.
Riesgos para el bebé: una administración inadecuada puede ralentizar la respiración o la frecuencia cardíaca del bebé.
Opioides utilizados habitualmente durante el parto
Entre los opioides utilizados habitualmente en los hospitales para el dolor del parto se incluyen:
En dosis y momentos adecuados, los opioides son relativamente seguros para aliviar el dolor del parto. Por lo general, son más eficaces antes de que comience el parto activo. El parto activo suele definirse como la presencia de contracciones regulares con una dilatación cervical de al menos 6 centímetros. En esta etapa, los opioides son menos eficaces y, por tanto, no se recomiendan. Las dosis excesivas pueden afectar a la respiración y la frecuencia cardíaca tanto de la madre como del bebé.
Aunque la adicción puede ser motivo de preocupación con el uso de opioides, su uso a corto plazo durante el parto generalmente no causa dependencia.
Otras opciones para controlar el dolor
Si los opioides no son adecuados, otras opciones son:
Anestesia epidural: una de las formas más habituales de aliviar el dolor del parto, elegida por aproximadamente 50% de las mujeres en trabajo de parto.
Anestesia raquídea: se utiliza generalmente para una cesárea u otros partos más complejos.
Anestesia local: proporciona alivio localizado para procedimientos como la episiotomía.
Óxido nitroso: se inhala para reducir el dolor de las contracciones; sus efectos son breves, pero no limita el movimiento.
Conclusión
Elegir un método adecuado para controlar el dolor durante el parto es importante para la seguridad y el bienestar de la madre y el bebé. Los opioides pueden proporcionar un alivio eficaz, pero cada mujer debe elegir un método según sus necesidades individuales, las indicaciones clínicas y los cambios que se produzcan durante el parto.
Fuente:
Recopilado en internet
Autor LinkedIVF TeamPublicado 2024-10-12
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Guía | Opioides para el dolor del parto: ¿son una opción segura?
Guía | Opioides para el dolor del parto: ¿son una opción segura?
Las investigaciones y las guías clínicas indican que los opioides pueden aliviar eficazmente el dolor durante la primera fase del parto. Aunque pueden reducirlo de forma significativa, su uso conlleva riesgos. Las futuras madres deben sopesar los beneficios y los riesgos al preparar su plan de parto y hablar con su profesional sobre el método de control del dolor más adecuado.
¿Qué son los opioides?
Los opioides son medicamentos narcóticos analgésicos que suelen administrarse por vía oral o intravenosa. Se unen a las células nerviosas y bloquean las señales de dolor para que no lleguen al cerebro. También pueden favorecer la liberación de endorfinas y una sensación de relajación.
Los opioides se clasifican en naturales, semisintéticos o totalmente sintéticos. Algunos ejemplos comunes son la morfina, la metadona y el fentanilo, que suelen utilizarse para aliviar el dolor durante la primera fase del parto.
Beneficios y riesgos
Beneficios:
Alivio rápido: los opioides pueden reducir el dolor en cuestión de minutos, especialmente durante las contracciones intensas de la primera fase del parto.
Efectos prolongados: el alivio del dolor suele durar varias horas después de una dosis.
Relajación: los opioides pueden ayudar a la madre a descansar antes del parto activo sin reducir la fuerza muscular ni la capacidad de empujar.
Riesgos:
Somnolencia: los opioides pueden causar sueño, lo que puede ser beneficioso para algunas personas, pero reducir el estado de alerta.
Náuseas y mareo: algunas mujeres tienen náuseas o mareo después de recibir opioides.
Riesgos para el bebé: una administración inadecuada puede ralentizar la respiración o la frecuencia cardíaca del bebé.
Opioides utilizados habitualmente durante el parto
Entre los opioides utilizados habitualmente en los hospitales para el dolor del parto se incluyen:
Morfina (un opioide natural)
Nalbufina (Nubain), butorfanol (Stadol), meperidina (Demerol) y fentanilo (opioides totalmente sintéticos)
Seguridad durante el parto
En dosis y momentos adecuados, los opioides son relativamente seguros para aliviar el dolor del parto. Por lo general, son más eficaces antes de que comience el parto activo. El parto activo suele definirse como la presencia de contracciones regulares con una dilatación cervical de al menos 6 centímetros. En esta etapa, los opioides son menos eficaces y, por tanto, no se recomiendan. Las dosis excesivas pueden afectar a la respiración y la frecuencia cardíaca tanto de la madre como del bebé.
Aunque la adicción puede ser motivo de preocupación con el uso de opioides, su uso a corto plazo durante el parto generalmente no causa dependencia.
Otras opciones para controlar el dolor
Si los opioides no son adecuados, otras opciones son:
Anestesia epidural: una de las formas más habituales de aliviar el dolor del parto, elegida por aproximadamente 50% de las mujeres en trabajo de parto.
Anestesia raquídea: se utiliza generalmente para una cesárea u otros partos más complejos.
Anestesia local: proporciona alivio localizado para procedimientos como la episiotomía.
Óxido nitroso: se inhala para reducir el dolor de las contracciones; sus efectos son breves, pero no limita el movimiento.
Conclusión
Elegir un método adecuado para controlar el dolor durante el parto es importante para la seguridad y el bienestar de la madre y el bebé. Los opioides pueden proporcionar un alivio eficaz, pero cada mujer debe elegir un método según sus necesidades individuales, las indicaciones clínicas y los cambios que se produzcan durante el parto.
Fuente:
Recopilado en internet