Noticias | Estudio: la dieta mediterránea se relaciona con un riesgo 94% menor de endometriosis
Un nuevo estudio publicado en Scientific Reports descubrió que las mujeres que seguían un patrón alimentario mediterráneo tenían hasta un 94% menos de probabilidades de presentar endometriosis. Los resultados sugieren que una dieta basada en alimentos de origen vegetal y ricos en nutrientes puede ayudar a reducir la inflamación y favorecer la salud reproductiva femenina.
Relación entre la dieta y el riesgo de endometriosis
La endometriosis es una enfermedad crónica dependiente de los estrógenos en la que un tejido similar al revestimiento uterino crece fuera del útero. Suele causar dolor pélvico, infertilidad y alteraciones menstruales. Afecta aproximadamente a 10% de las mujeres en edad reproductiva. Aunque su desarrollo implica respuestas hormonales, inflamatorias e inmunitarias complejas, la dieta se ha convertido cada vez más en un foco de investigación como factor de estilo de vida modificable.
Los patrones alimentarios pueden influir en la inflamación, el estrés oxidativo, el equilibrio hormonal y las contracciones musculares, y afectar así la progresión de la enfermedad. Se considera que las dietas basadas en alimentos vegetales ricos en frutas, verduras, legumbres y frutos secos podrían reducir el riesgo gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Un estudio iraní encuentra una relación significativa
El equipo de investigación de Teherán utilizó un diseño hospitalario de casos y controles e incluyó a 313 mujeres de 18 a 49 años, entre ellas 105 con endometriosis confirmada y 208 controles sanos. Los investigadores utilizaron un cuestionario validado de frecuencia alimentaria de 168 elementos (FFQ) para evaluar la ingesta durante el año anterior y midieron la calidad de la dieta mediante la puntuación Medi-Lite y el Healthy Diet Indicator (HDI).
Las mujeres del grupo de control tenían puntuaciones de adherencia a la dieta mediterránea significativamente más altas que aquellas con endometriosis (9.21 frente a 5.63) y una mejor calidad general de la dieta (HDI 5.54 frente a 2.80). Las mujeres sin endometriosis consumían más frutas, frutos secos, pescado, verduras y legumbres, mientras que aquellas con la enfermedad consumían más grasas saturadas, carne y productos lácteos.
Después de ajustar por edad, índice de masa corporal, ingesta energética, antecedentes menstruales, tabaquismo, antecedentes familiares y otros factores, el estudio encontró lo siguiente:
Una alta adherencia a la dieta mediterránea se relacionó con un 94% menos de probabilidades de presentar endometriosis (odds ratio ajustada, OR=0.06, 95% IC: 0.02–0.15);
Las frutas y los frutos secos (OR=0.09), las verduras (OR=0.18), el pescado (OR=0.16) y las legumbres (OR=0.26) se asociaron por separado con probabilidades significativamente menores;
Una mayor ingesta de carne (OR=10.36) y productos lácteos (OR=4.58) se relacionó con un riesgo significativamente mayor;
De forma inesperada, la ingesta de cereales integrales se relacionó con un mayor riesgo (OR=2.30), lo que, según los investigadores, podría reflejar diferencias en los alimentos locales o factores de confusión residuales.
Importancia y limitaciones
El equipo de investigación señaló que la dieta mediterránea es rica en fibra alimentaria, polifenoles y ácidos grasos insaturados. Sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes pueden mejorar el metabolismo hormonal y reducir el riesgo de endometriosis mediante estos mecanismos.
Sin embargo, al tratarse de un estudio observacional, no puede establecer una relación causal. Los autores recomendaron cautela al interpretar hallazgos inusuales, como la relación entre los ácidos grasos monoinsaturados y un mayor riesgo, que podría deberse a los patrones locales de consumo de aceite o a un sesgo estadístico.
Otras limitaciones incluyeron un posible sesgo de recuerdo, la ausencia de ajuste por factores socioeconómicos y la exclusión de variables como el café, los alimentos de soja, los fitoestrógenos y los suplementos alimentarios.
Implicaciones más amplias y líneas futuras
Los resultados respaldan considerar la dieta mediterránea como parte del manejo de la salud de la mujer. Los expertos sugieren aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y pescado azul, y reducir la proporción de carne roja, productos lácteos y grasas saturadas para favorecer el equilibrio inflamatorio y la salud hormonal. Aún se necesitan estudios longitudinales y de intervención para examinar más a fondo la causalidad y los mecanismos que relacionan la dieta con la endometriosis.
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Recopilado en línea
Autor LinkedIVF TeamPublicado 2025-10-28
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Noticias | Un estudio relaciona la dieta mediterránea con un riesgo 94% menor de endometriosis
Noticias | Estudio: la dieta mediterránea se relaciona con un riesgo 94% menor de endometriosis
Un nuevo estudio publicado en Scientific Reports descubrió que las mujeres que seguían un patrón alimentario mediterráneo tenían hasta un 94% menos de probabilidades de presentar endometriosis. Los resultados sugieren que una dieta basada en alimentos de origen vegetal y ricos en nutrientes puede ayudar a reducir la inflamación y favorecer la salud reproductiva femenina.
Relación entre la dieta y el riesgo de endometriosis
La endometriosis es una enfermedad crónica dependiente de los estrógenos en la que un tejido similar al revestimiento uterino crece fuera del útero. Suele causar dolor pélvico, infertilidad y alteraciones menstruales. Afecta aproximadamente a 10% de las mujeres en edad reproductiva. Aunque su desarrollo implica respuestas hormonales, inflamatorias e inmunitarias complejas, la dieta se ha convertido cada vez más en un foco de investigación como factor de estilo de vida modificable.
Los patrones alimentarios pueden influir en la inflamación, el estrés oxidativo, el equilibrio hormonal y las contracciones musculares, y afectar así la progresión de la enfermedad. Se considera que las dietas basadas en alimentos vegetales ricos en frutas, verduras, legumbres y frutos secos podrían reducir el riesgo gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Un estudio iraní encuentra una relación significativa
El equipo de investigación de Teherán utilizó un diseño hospitalario de casos y controles e incluyó a 313 mujeres de 18 a 49 años, entre ellas 105 con endometriosis confirmada y 208 controles sanos. Los investigadores utilizaron un cuestionario validado de frecuencia alimentaria de 168 elementos (FFQ) para evaluar la ingesta durante el año anterior y midieron la calidad de la dieta mediante la puntuación Medi-Lite y el Healthy Diet Indicator (HDI).
Las mujeres del grupo de control tenían puntuaciones de adherencia a la dieta mediterránea significativamente más altas que aquellas con endometriosis (9.21 frente a 5.63) y una mejor calidad general de la dieta (HDI 5.54 frente a 2.80). Las mujeres sin endometriosis consumían más frutas, frutos secos, pescado, verduras y legumbres, mientras que aquellas con la enfermedad consumían más grasas saturadas, carne y productos lácteos.
Después de ajustar por edad, índice de masa corporal, ingesta energética, antecedentes menstruales, tabaquismo, antecedentes familiares y otros factores, el estudio encontró lo siguiente:
Una alta adherencia a la dieta mediterránea se relacionó con un 94% menos de probabilidades de presentar endometriosis (odds ratio ajustada, OR=0.06, 95% IC: 0.02–0.15);
Las frutas y los frutos secos (OR=0.09), las verduras (OR=0.18), el pescado (OR=0.16) y las legumbres (OR=0.26) se asociaron por separado con probabilidades significativamente menores;
Una mayor ingesta de carne (OR=10.36) y productos lácteos (OR=4.58) se relacionó con un riesgo significativamente mayor;
De forma inesperada, la ingesta de cereales integrales se relacionó con un mayor riesgo (OR=2.30), lo que, según los investigadores, podría reflejar diferencias en los alimentos locales o factores de confusión residuales.
Importancia y limitaciones
El equipo de investigación señaló que la dieta mediterránea es rica en fibra alimentaria, polifenoles y ácidos grasos insaturados. Sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes pueden mejorar el metabolismo hormonal y reducir el riesgo de endometriosis mediante estos mecanismos.
Sin embargo, al tratarse de un estudio observacional, no puede establecer una relación causal. Los autores recomendaron cautela al interpretar hallazgos inusuales, como la relación entre los ácidos grasos monoinsaturados y un mayor riesgo, que podría deberse a los patrones locales de consumo de aceite o a un sesgo estadístico.
Otras limitaciones incluyeron un posible sesgo de recuerdo, la ausencia de ajuste por factores socioeconómicos y la exclusión de variables como el café, los alimentos de soja, los fitoestrógenos y los suplementos alimentarios.
Implicaciones más amplias y líneas futuras
Los resultados respaldan considerar la dieta mediterránea como parte del manejo de la salud de la mujer. Los expertos sugieren aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y pescado azul, y reducir la proporción de carne roja, productos lácteos y grasas saturadas para favorecer el equilibrio inflamatorio y la salud hormonal. Aún se necesitan estudios longitudinales y de intervención para examinar más a fondo la causalidad y los mecanismos que relacionan la dieta con la endometriosis.
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