Guía | Hacer ejercicio durante el embarazo es beneficioso, pero la moderación es clave
En otoño de 2013, un conjunto de fotografías desató una intensa polémica en las redes sociales. Mostraban a Lea-Ann Ellison, de 35 años y embarazada de ocho meses, levantando una barra pesada en un gimnasio. Ellison, exfisicoculturista, dio a luz a un niño sano varias semanas después. Sin embargo, las imágenes de una mujer próxima al parto realizando entrenamiento de fuerza de alta intensidad provocaron rápidamente un acalorado debate en internet.
El Dr. Raul Artal, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Saint Louis, afirmó: «Cada vez que realiza ese movimiento, la sangre se desvía de sus órganos internos hacia los músculos. En cierto sentido, es como pisar el cordón umbilical del feto cada pocos minutos».
Artal recalcó que no todo ejercicio durante el embarazo es perjudicial. El ejercicio moderado es beneficioso y puede ayudar a prevenir la diabetes gestacional. La cuestión clave es cuánto ejercicio es demasiado.
Orientación médica: manténgase activa, pero haga ejercicio con prudencia
El American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) ofrece recomendaciones claras. Las embarazadas deben evitar los deportes de contacto y las actividades con riesgo de caídas o golpes en el abdomen. Los demás planes de ejercicio deben evaluarse conjuntamente con el médico.
Para la mayoría de las embarazadas sanas, el embarazo no implica renunciar al ejercicio. Por lo general, pueden continuar con las actividades que realizaban antes del embarazo, especialmente opciones de bajo impacto como caminar, nadar y bailar.
ACOG también señala que algunas embarazadas deben evitar por completo el ejercicio, incluidas aquellas con enfermedades cardíacas o pulmonares, insuficiencia cervical, hipertensión gestacional (preeclampsia), anomalías placentarias, sangrado vaginal o un alto riesgo de parto prematuro. Independientemente de su estado de salud, las pacientes deben obtener la aprobación de su médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicio.
Actividades de alto riesgo que deben evitarse durante el embarazo
El Dr. Artal señala que, aunque la mayoría del ejercicio habitual es seguro durante el embarazo, algunas actividades deben esperar hasta después del parto:
Buceo: La descompresión libera los gases acumulados en el organismo. Un feto no puede gestionar la descompresión, y las burbujas de gas pueden ser mortales.
Deportes de contacto: El fútbol, el baloncesto, el fútbol americano y deportes similares conllevan riesgo de golpes en el abdomen que pueden poner en peligro al feto.
Esquí alpino: Además del riesgo de caídas, las altitudes superiores a 6,000 pies reducen el suministro de oxígeno al feto. El esquí de fondo, de menor riesgo, puede ser una alternativa.
Levantamiento de pesas: El entrenamiento de resistencia ligero o moderado puede ser aceptable, pero no se recomienda levantar mucho peso. Puede afectar al flujo sanguíneo placentario y también crear riesgos de resbalones o golpes abdominales con la barra.
Resumen: el ejercicio debe adaptarse a cada persona
El ejercicio durante el embarazo puede mejorar la circulación, fortalecer los músculos y ayudar a prevenir complicaciones del embarazo. Sin embargo, la salud y los riesgos de cada paciente son diferentes, por lo que la historia de otra persona que corrió un maratón estando embarazada no debe tomarse como modelo.
La comunicación entre la paciente y su médico es esencial para elaborar un plan de ejercicio seguro. El embarazo no es una enfermedad, pero tampoco es un desafío sobrehumano.
Fuente:
Recopilado en internet
Autor LinkedIVF TeamPublicado 2025-08-01
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Información | Hacer ejercicio durante el embarazo es beneficioso, pero la moderación es clave
Guía | Hacer ejercicio durante el embarazo es beneficioso, pero la moderación es clave
En otoño de 2013, un conjunto de fotografías desató una intensa polémica en las redes sociales. Mostraban a Lea-Ann Ellison, de 35 años y embarazada de ocho meses, levantando una barra pesada en un gimnasio. Ellison, exfisicoculturista, dio a luz a un niño sano varias semanas después. Sin embargo, las imágenes de una mujer próxima al parto realizando entrenamiento de fuerza de alta intensidad provocaron rápidamente un acalorado debate en internet.
El Dr. Raul Artal, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Saint Louis, afirmó: «Cada vez que realiza ese movimiento, la sangre se desvía de sus órganos internos hacia los músculos. En cierto sentido, es como pisar el cordón umbilical del feto cada pocos minutos».
Artal recalcó que no todo ejercicio durante el embarazo es perjudicial. El ejercicio moderado es beneficioso y puede ayudar a prevenir la diabetes gestacional. La cuestión clave es cuánto ejercicio es demasiado.
Orientación médica: manténgase activa, pero haga ejercicio con prudencia
El American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) ofrece recomendaciones claras. Las embarazadas deben evitar los deportes de contacto y las actividades con riesgo de caídas o golpes en el abdomen. Los demás planes de ejercicio deben evaluarse conjuntamente con el médico.
Para la mayoría de las embarazadas sanas, el embarazo no implica renunciar al ejercicio. Por lo general, pueden continuar con las actividades que realizaban antes del embarazo, especialmente opciones de bajo impacto como caminar, nadar y bailar.
ACOG también señala que algunas embarazadas deben evitar por completo el ejercicio, incluidas aquellas con enfermedades cardíacas o pulmonares, insuficiencia cervical, hipertensión gestacional (preeclampsia), anomalías placentarias, sangrado vaginal o un alto riesgo de parto prematuro. Independientemente de su estado de salud, las pacientes deben obtener la aprobación de su médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicio.
Actividades de alto riesgo que deben evitarse durante el embarazo
El Dr. Artal señala que, aunque la mayoría del ejercicio habitual es seguro durante el embarazo, algunas actividades deben esperar hasta después del parto:
Buceo: La descompresión libera los gases acumulados en el organismo. Un feto no puede gestionar la descompresión, y las burbujas de gas pueden ser mortales.
Deportes de contacto: El fútbol, el baloncesto, el fútbol americano y deportes similares conllevan riesgo de golpes en el abdomen que pueden poner en peligro al feto.
Esquí alpino: Además del riesgo de caídas, las altitudes superiores a 6,000 pies reducen el suministro de oxígeno al feto. El esquí de fondo, de menor riesgo, puede ser una alternativa.
Levantamiento de pesas: El entrenamiento de resistencia ligero o moderado puede ser aceptable, pero no se recomienda levantar mucho peso. Puede afectar al flujo sanguíneo placentario y también crear riesgos de resbalones o golpes abdominales con la barra.
Resumen: el ejercicio debe adaptarse a cada persona
El ejercicio durante el embarazo puede mejorar la circulación, fortalecer los músculos y ayudar a prevenir complicaciones del embarazo. Sin embargo, la salud y los riesgos de cada paciente son diferentes, por lo que la historia de otra persona que corrió un maratón estando embarazada no debe tomarse como modelo.
La comunicación entre la paciente y su médico es esencial para elaborar un plan de ejercicio seguro. El embarazo no es una enfermedad, pero tampoco es un desafío sobrehumano.
Fuente:
Recopilado en internet