Noticias | ¿Beber kéfir realmente puede mejorar la salud intestinal? Una nueva investigación ofrece una respuesta más cautelosa



Noticias | ¿Beber yogur de kéfir puede realmente «regular el intestino»? Las investigaciones más recientes ofrecen una respuesta más cautelosa


En los últimos años, el kéfir, un producto lácteo fermentado tradicional, se ha popularizado en todo el mundo por su fama de ser «rico en probióticos», y muchos consumidores lo consideran una opción natural para mejorar la salud intestinal y reforzar la inmunidad. Sin embargo, una revisión sistemática publicada recientemente en la revista internacional Nutrients señala que, aunque el kéfir puede alterar la composición de ciertos microorganismos del intestino y la cavidad oral, sus verdaderos efectos sobre la salud aún carecen de pruebas científicas coherentes y sólidas.


Este estudio, realizado por varios científicos, revisó sistemáticamente investigaciones publicadas en seres humanos y se centró en evaluar los efectos del consumo de kéfir sobre el microbioma intestinal y oral. Los resultados muestran que el kéfir puede provocar cambios en nichos microbianos específicos, pero, debido al reducido tamaño general de los estudios y a las considerables diferencias en su diseño, su importancia clínica aún debe aclararse.


petal material_drink series realistic pouring yogurt into fruit bowl + minimalist desktop background_194618641.png


De una bebida tradicional del Cáucaso a objeto de investigación moderna

El kéfir se originó en la región montañosa del Cáucaso y se consume desde hace más de 3,000 años. Se fermenta a partir de «gránulos de kéfir», comunidades simbióticas complejas compuestas por bacterias lácticas, bacterias acéticas y levaduras, envueltas en una matriz de polisacáridos. Al añadir los gránulos a la leche, se desencadena la fermentación natural, la leche se espesa gradualmente y adquiere un sabor ligeramente ácido.


Además de leche de vaca, el kéfir también puede elaborarse con leche de cabra, oveja o incluso soja. En la producción industrial, los gránulos suelen añadirse a la leche en una proporción de 1:30 a 1:50, se fermentan a temperatura ambiente durante hasta 24 horas y después se filtran antes de beberlo o conservarlo refrigerado.


Los investigadores señalan que uno de los principales retos al estudiar los efectos del kéfir sobre la salud es su composición altamente inestable. Factores como el sustrato de fermentación, el origen de los gránulos, el tiempo y la temperatura de fermentación pueden afectar significativamente a los tipos y proporciones de microorganismos de la bebida final, así como a los metabolitos bioactivos que producen. Esto también significa que los productos de kéfir utilizados en distintos estudios a menudo no son comparables.


Microorganismos del kéfir: conviven el potencial y las diferencias

El grupo microbiano más abundante del kéfir son las bacterias lácticas (LAB), entre ellas Lentilactobacillus kefiri, Leuconostoc mesenteroides y Lactococcus lactis. Estas especies producen ácido láctico al descomponer la lactosa y también pueden generar bacteriocinas, peróxido de hidrógeno y otras sustancias que inhiben a ciertos patógenos intestinales.


Entre ellas, L. kefiri y L. mesenteroides pueden sobrevivir al paso por el tracto gastrointestinal y adherirse al epitelio intestinal, por lo que se considera que poseen características probióticas típicas. Los estudios también han constatado que L. kefiri tiene capacidad para unirse a metales pesados y micotoxinas, lo que muestra un posible uso toxicológico; mientras que L. mesenteroides puede producir ácido linoleico, que podría tener efectos antiinflamatorios, antiateroscleróticos y anticancerígenos.


Además, el kéfir contiene diversas bacterias acéticas, como los géneros Acetobacter y Gluconobacter; su producción metabólica de ácido acético y compuestos relacionados se considera útil para favorecer la motilidad intestinal, mejorar el flujo sanguíneo del colon y mantener la homeostasis del epitelio intestinal.


Las levaduras también son un componente importante del kéfir, entre ellas Saccharomyces cerevisiae y diversas especies de Kluyveromyces. Estas levaduras producen pequeñas cantidades de etanol y dióxido de carbono, que aportan al kéfir su sabor característico y una ligera efervescencia. Entre ellas, la variante Saccharomyces boulardii de S. cerevisiae ha mostrado potencial antibacteriano, antiinflamatorio y antioxidante en varios estudios, y se considera que podría ser útil para tratar el síndrome de intestino irritable y la enfermedad de Crohn.


Efectos sobre los microorganismos intestinales y orales: resultados inconsistentes

En cuanto a la microbiota intestinal, las respuestas al kéfir varían notablemente entre las distintas poblaciones. Algunos adultos sanos solo mostraron un ligero aumento, sin significación estadística, de Lactococcus lactis después de consumirlo; en cambio, los pacientes con síndrome metabólico y enfermedad inflamatoria intestinal (IBD) mostraron un aumento de Actinobacteria y Lactobacillus, respectivamente.


En pacientes en estado crítico, aunque disminuyó la diversidad microbiana intestinal, el consumo de kéfir siguió mejorando el «índice de salud de la microbiota intestinal». Las mujeres con síndrome de ovario poliquístico (PCOS) mostraron un aumento significativo de la abundancia de Bacilli después de beber kéfir, junto con mejoras notables en las puntuaciones de salud física y mental en comparación con antes de la intervención.


Cabe señalar que, incluso cuando el aumento de bacterias lácticas no fue significativo, algunos estudios sobre el síndrome metabólico observaron mejoras intragrupo en la insulina en ayunas, los factores inflamatorios (como TNF-alfa e IFN-gamma) y los indicadores de presión arterial, lo que sugiere que los cambios microbianos podrían estar relacionados con efectos sistémicos sobre la salud.


En cuanto a la microbiota oral, las pruebas son aún más limitadas. Hasta la fecha, solo 4 estudios han evaluado los efectos del kéfir sobre la flora oral y han demostrado que puede reducir los niveles de Streptococcus mutans en la saliva, una bacteria que constituye un factor causante importante de la caries dental tanto en adultos como en niños.


Sin embargo, los investigadores recalcan que todos estos estudios se basaron en métodos de cultivo tradicionales, que no pueden reflejar plenamente la estructura general de la microbiota oral, y no utilizaron tecnología de secuenciación del ADN. Por tanto, se desconoce el verdadero impacto del kéfir sobre la diversidad microbiana oral.


Conclusión: existe potencial, pero las pruebas siguen siendo insuficientes

En general, las investigaciones existentes sugieren que el kéfir puede tener algunos efectos sobre la microbiota intestinal y oral, pero la magnitud, la consistencia y la importancia clínica de estos efectos siguen siendo muy inciertas. Las diferencias entre los productos de kéfir de distintas fuentes, los diseños de estudio inconsistentes y los tamaños de muestra reducidos limitan la determinación clara de sus efectos a largo plazo sobre la salud.


El equipo de investigación pide futuros estudios clínicos a mayor escala, con diseños más rigurosos y periodos de intervención más prolongados, que utilicen productos de kéfir estandarizados y tecnologías modernas de secuenciación para esclarecer realmente el papel de esta bebida fermentada tradicional en la salud humana.


Fuente de la historia:

Recopilado de internet

Autor LinkedIVF TeamPublicado 2025-12-17
本文使用 AI 輔助整理;LinkedIVF 尚未記錄本篇的編輯審核,不構成醫療建議。
Este contenido es solo informativo y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional sanitario autorizado. Guía de contenidos y política editorial

También le puede interesar

Nos pondremos en contacto con usted pronto

Introduzca sus datos y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible.
  • Pruebas genéticas preimplantacionales e IVF
    IVF con óvulos o esperma de donante
    Información sobre reproducción con terceros (sujeta a la legislación local)
    Otro