Guía | Alimentación y ejercicio durante el embarazo: expertos responden a los mitos más comunes
¿Qué debe comer durante el embarazo y cómo debe hacer ejercicio? ¿Comer más significa comer por dos? ¿El ejercicio puede perjudicar al feto? Expertos en nutrición y obstetricia abordan los mitos más comunes y explican cómo las futuras madres pueden mantenerse sanas y activas durante todo el embarazo.
¿Comer por dos? Solo unas 300 calorías adicionales
"Comer por dos" es un consejo común, pero a menudo se malinterpreta. Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), las embarazadas solo necesitan unas 300 calorías adicionales al día a partir del segundo trimestre, aproximadamente lo que aportan un vaso de leche baja en grasa y una pieza de fruta.
"Realmente no es mucho", afirmó la Dra. Anna Maria Siega-Riz, profesora de epidemiología y nutrición de la Gillings School of Global Public Health de la Universidad de Carolina del Norte. "La clave es comer mejor, no más."
No descuide los nutrientes esenciales: folato y hierro
La Dra. Siega-Riz señala que las necesidades de algunas vitaminas y minerales aumentan considerablemente durante el embarazo, especialmente las de folato y hierro. Una ingesta diaria de 400–800 microgramos de folato ayuda a prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida, mientras que el hierro favorece el aumento del volumen sanguíneo y ayuda a prevenir la anemia.
Por ello, un multivitamínico prenatal es una base importante. "No espere a que le diagnostiquen anemia", aconsejó. "Comience la suplementación antes de la concepción o al principio del embarazo."
El embarazo no es motivo para dejar de hacer ejercicio
La idea de que no se puede empezar a hacer ejercicio durante el embarazo es un mito. "El embarazo puede ser un momento excelente para comenzar a hacer ejercicio suave", afirmó la Dra. Marjorie Greenfield, directora de obstetricia y ginecología general de University Hospitals Cleveland y autora de The Working Woman's Pregnancy Book.
Recomienda actividades de bajo impacto, como caminar a paso ligero y nadar, junto con varios principios fundamentales:
Haga ejercicio durante al menos 30 minutos la mayoría de los días de la semana, según recomienda ACOG;
Evite las actividades que puedan causar impactos en el abdomen;
Mantenga una intensidad lo bastante baja como para poder hablar sin jadear;
Evite el sobrecalentamiento y el yoga con calor;
Deténgase inmediatamente si siente demasiado calor.
"Si escucha a su cuerpo y sigue las recomendaciones, correr, caminar o nadar pueden ser actividades adecuadas", afirmó la Dra. Greenfield.
Manténgase hidratada
La Dra. Greenfield señala que no es necesario beber agua en exceso, pero que seis a ocho vasos al día son una cantidad razonable. La hidratación es especialmente importante durante el ejercicio para prevenir la deshidratación y proteger la salud materna y fetal.
La Dra. Siega-Riz también identifica las bebidas azucaradas como una fuente oculta de aumento de peso. Los zumos, el té dulce y las bebidas de cafetería pueden contener grandes cantidades de azúcar añadido y calorías. "El aumento de peso a menudo no se debe a comer más, sino a beber más calorías."
El centro de gravedad cambia durante el embarazo
A medida que avanza el embarazo, el centro de gravedad del cuerpo se desplaza y afecta al equilibrio. La Dra. Greenfield afirma que las actividades que requieren equilibrio, como el ciclismo, pueden continuar a menor velocidad y con los ajustes adecuados para garantizar la seguridad.
"No necesariamente tiene que renunciar a ciertas actividades, pero debe mantenerse atenta y actuar con cautela a medida que cambia su cuerpo", afirmó.
La experiencia de una lectora
Una miembro de la comunidad compartió el consejo de su médico: "Durante el embarazo se me hincharon mucho los tobillos y los pies, y mi médico dijo que lo mejor era sumergirme en el agua. Ahora voy a la piscina casi todos los días y me ha ayudado mucho." Su experiencia refleja los beneficios de las actividades de bajo impacto y con flotación, como la natación.
Conclusión de los expertos: escuche a su médico y a su cuerpo
"No existe una única respuesta para la nutrición o el ejercicio", concluyó la Dra. Greenfield. "Los médicos pueden ofrecer un marco general, pero las futuras madres deben tomar decisiones adecuadas a sus circunstancias. Lo más importante es no dejarse limitar por el miedo."
Fuente:
Recopilado en internet
Autor LinkedIVF TeamPublicado 2025-08-07
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Guía | Alimentación y ejercicio durante el embarazo: expertos responden a los mitos más comunes
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¿Qué debe comer durante el embarazo y cómo debe hacer ejercicio? ¿Comer más significa comer por dos? ¿El ejercicio puede perjudicar al feto? Expertos en nutrición y obstetricia abordan los mitos más comunes y explican cómo las futuras madres pueden mantenerse sanas y activas durante todo el embarazo.
¿Comer por dos? Solo unas 300 calorías adicionales
"Comer por dos" es un consejo común, pero a menudo se malinterpreta. Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), las embarazadas solo necesitan unas 300 calorías adicionales al día a partir del segundo trimestre, aproximadamente lo que aportan un vaso de leche baja en grasa y una pieza de fruta.
"Realmente no es mucho", afirmó la Dra. Anna Maria Siega-Riz, profesora de epidemiología y nutrición de la Gillings School of Global Public Health de la Universidad de Carolina del Norte. "La clave es comer mejor, no más."
No descuide los nutrientes esenciales: folato y hierro
La Dra. Siega-Riz señala que las necesidades de algunas vitaminas y minerales aumentan considerablemente durante el embarazo, especialmente las de folato y hierro. Una ingesta diaria de 400–800 microgramos de folato ayuda a prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida, mientras que el hierro favorece el aumento del volumen sanguíneo y ayuda a prevenir la anemia.
Por ello, un multivitamínico prenatal es una base importante. "No espere a que le diagnostiquen anemia", aconsejó. "Comience la suplementación antes de la concepción o al principio del embarazo."
El embarazo no es motivo para dejar de hacer ejercicio
La idea de que no se puede empezar a hacer ejercicio durante el embarazo es un mito. "El embarazo puede ser un momento excelente para comenzar a hacer ejercicio suave", afirmó la Dra. Marjorie Greenfield, directora de obstetricia y ginecología general de University Hospitals Cleveland y autora de The Working Woman's Pregnancy Book.
Recomienda actividades de bajo impacto, como caminar a paso ligero y nadar, junto con varios principios fundamentales:
Haga ejercicio durante al menos 30 minutos la mayoría de los días de la semana, según recomienda ACOG;
Evite las actividades que puedan causar impactos en el abdomen;
Mantenga una intensidad lo bastante baja como para poder hablar sin jadear;
Evite el sobrecalentamiento y el yoga con calor;
Deténgase inmediatamente si siente demasiado calor.
"Si escucha a su cuerpo y sigue las recomendaciones, correr, caminar o nadar pueden ser actividades adecuadas", afirmó la Dra. Greenfield.
Manténgase hidratada
La Dra. Greenfield señala que no es necesario beber agua en exceso, pero que seis a ocho vasos al día son una cantidad razonable. La hidratación es especialmente importante durante el ejercicio para prevenir la deshidratación y proteger la salud materna y fetal.
La Dra. Siega-Riz también identifica las bebidas azucaradas como una fuente oculta de aumento de peso. Los zumos, el té dulce y las bebidas de cafetería pueden contener grandes cantidades de azúcar añadido y calorías. "El aumento de peso a menudo no se debe a comer más, sino a beber más calorías."
El centro de gravedad cambia durante el embarazo
A medida que avanza el embarazo, el centro de gravedad del cuerpo se desplaza y afecta al equilibrio. La Dra. Greenfield afirma que las actividades que requieren equilibrio, como el ciclismo, pueden continuar a menor velocidad y con los ajustes adecuados para garantizar la seguridad.
"No necesariamente tiene que renunciar a ciertas actividades, pero debe mantenerse atenta y actuar con cautela a medida que cambia su cuerpo", afirmó.
La experiencia de una lectora
Una miembro de la comunidad compartió el consejo de su médico: "Durante el embarazo se me hincharon mucho los tobillos y los pies, y mi médico dijo que lo mejor era sumergirme en el agua. Ahora voy a la piscina casi todos los días y me ha ayudado mucho." Su experiencia refleja los beneficios de las actividades de bajo impacto y con flotación, como la natación.
Conclusión de los expertos: escuche a su médico y a su cuerpo
"No existe una única respuesta para la nutrición o el ejercicio", concluyó la Dra. Greenfield. "Los médicos pueden ofrecer un marco general, pero las futuras madres deben tomar decisiones adecuadas a sus circunstancias. Lo más importante es no dejarse limitar por el miedo."
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